31 de marzo de 2022

El drama digital del pueblo



Fuente: Elena Gallego

Estaba pensando en cómo empezar este artículo sobre digitalización en el mundo rural, pero me parece que, el simple hecho de estar escribiendo estas líneas en un ordenador con conexión a Internet, ya es muy representativo. Desde que estoy en el pueblo, he estado trabajando gracias a estas dos condiciones, y reconozco que hasta el momento no he tenido apenas problemas de cobertura. Exceptuando el día que, al cambiar de móvil a uno más nuevo, descubrí que existe un WiFi 6.0., y mi ordenador solo soportaba hasta el WiFi 4.0., con lo que no podía conectarme al Internet de mi móvil desde el ordenador. ¿Alguien más conocía esta nueva tecnología? Porque yo amplié mi alfabeto digital ese día.

Dramas aparte, la digitalización es un eje central de nuestras vidas del siglo XXI. En el ámbito global, es lo que nos permite conocer y establecer conexiones con el resto del mundo, y en ámbito local, es lo que nos posiciona en el mapa. Sin embargo, su presencia no es uniforme en todos los lugares y existe una brecha digital ineludible en España entre las zonas urbanas y las rurales.

A diferencia del modelo urbano, en el mundo rural hay una falta grave de infraestructuras digitales, así como de enseñanza digital, que limitan la conectividad y el dinamismo social, e impiden el uso de las nuevas tecnologías de la información en la gestión del territorio y la actividad económica.

Las consecuencias de esta disparidad entre territorios se materializan en la poca participación del mundo rural en la vida moderna de España; al igual que ocurre en su implicación con los procesos globales derivados de la mundialización económica y cultural actual. Estas condiciones discriminan a los habitantes de los territorios rurales que no tienen las mismas oportunidades que los habitantes de zonas urbanas. Incluso, desde hace relativamente poco, los vecinos de estos territorios tampoco tienen los mismos derechos ya que, con la digitalización de la administración e instituciones, como se aprecia en el caso de los bancos, estos no pueden acceder a muchos trámites burocráticos que son esenciales en el estado democrático. Situación que se agrava si le sumamos el hecho de ser una población escasa y envejecida que tiene un desconocimiento generalizado del uso y aplicaciones de las nuevas tecnologías.

Así, la digitalización del medio rural se convierte en una prioridad en el reto rural, además de ser un elemento central para su desarrollo actual. Con esta tecnología, se benefician muchas otras problemáticas del medio rural, como la sociedad, la economía o la administración territorial. Se puede asentar población, especialmente jóvenes como yo, que con la tecnología puedan estar conectados y no se sientan aislados. También teletrabajadores que, con una buena cobertura digital, decidan continuar su vida laboral desde el medio rural.

En economía, la introducción de la tecnología, abre un abanico de posibilidades en cuanto a innovación y emprendimiento. Por ejemplo, en actividades agropecuarias se está demostrando que el uso de nuevas tecnologías facilita el trabajo logístico y reporta más beneficios. Ya existen casos de control de ganado y pastoreo mediante el uso de drones; avance que demuestra el impacto positivo de la digitalización en la economía.

También el teletrabajo se posiciona como una nueva posibilidad laboral en el medio rural. Ya sea desde casas o en espacios de coworking, esta forma digital de trabajo aprovecha los espacios de esa España vacía o vaciada como escenarios de creatividad y acción en los que emprender y coincidir socialmente.

Por último, la digitalización de la administración mejoraría los servicios básicos que tanto escasean en el medio rural. Desde el acceso a la administración pública por Internet, hasta solicitar un taxi mediante la nueva app de Ruralcar, son beneficios que garantizan mayores oportunidades y equilibran la vida de los habitantes de las zonas rurales respecto a las ciudades.

Con ello también destaco que, no se trata solo de tener conexión a Internet desde todos lados, sino de promover y enseñar que la digitalización del medio rural es necesaria en todas sus facetas. La brecha digital también es social y económica, de manera que, atendiendo a nuestra era tecnológica, hay que comenzar a aplacar esta desigualdad entre el medio rural y urbano desde la digitalización. ¿Cómo si no voy a estar escribiendo y publicando esto desde un pueblo remoto?