03 de diciembre de 2019
¿Es la identidad el diferencial de las zonas rurales?

Fotografía: Gabriel Jiménez
Por Cristina Tarodo
¿A qué nos referimos con identidad? Cuando hablamos de identidad hacemos alusión al conjunto de rasgos propios de un individuo o de una colectividad que los caracterizan frente a los demás. Lo que hace que algo sea único y la base para distinguirse del resto.
La identidad es lo que nos añade, es la historia, es algo que trasciende, lo más cercano, más próximo y lo que da sentido de arraigo y pertenencia. ¿No es acaso el campo el que nos acerca a esa identidad?
Para la UNESCO, la cultura e identidad son tan importantes que se refiere a ellos como patrimonio común de la humanidad:
La diversidad cultural adquiere formas diversas a través del tiempo y del espacio y esa diversidad se manifiesta en la originalidad y la pluralidad de las identidades que caracterizan a los grupos y las sociedades que componen la humanidad. Fuente de intercambios, de innovación y de creatividad, la diversidad cultural es tan necesaria para el género humano como la diversidad biológica para los organismos vivos. En este sentido, constituye el patrimonio común de la humanidad y debe ser reconocida y consolidada en beneficio de las generaciones presentes y futuras
Declaración Universal de la UNESCO sobre Diversidad Cultural
En el siglo XXI nos estamos dirigiendo hacia ciudades en las que prima la tecnología y la eficiencia frente a la historia y cultura que nos llevó hasta ahí y que solo nos puede dar el campo. Tendemos a concentrarnos en grandes urbes en un momento en el que, sin embargo, la sociedad busca más que nunca comunidad. Pero esa forma de vivir solo la encontramos en el campo.
Poner en valor esa identidad, la esencia, nuestra historia, nuestras raíces, es lo que hace diferente al campo de la ciudad y lo que puede dar de verdad una oportunidad de desarrollo de las zonas rurales.
Decía el sociólogo y geógrafo francés Bernard Kayser que cualquiera que sea la forma que adopte la cultura, esta constituye el mejor y el más eficaz de los vectores de desarrollo.