12 de junio de 2020

Una agenda europea para ubicarnos en el mapa



Si queremos hablar de recuperación no podemos hacerlo mirando hacia el pasado, sino hacia el futuro que hay que conquistar. Y el futuro, que ya es presente, es verde y digital. Pero siempre dando una mejor respuesta a los problemas sociales.

En este sentido, es importante valorar positivamente el plan planteado por la Comisión Europea el pasado 27 de mayo. La respuesta ha sido rápida y contundente a la espera del respaldo político de los Estados Miembros que se reúnen en el Consejo Europeo la semana que viene. Hay un esfuerzo financiero colectivo para apoyar proyectos de futuro especialmente en aquellos países más afectados por esta crisis, en concreto, Italia y España. De eso y de otros temas relevantes (industrialización, comercio, condicionalidad de las ayudas..) tuve ocasión de comentar con Enrique Feás en la EOI en el debate “El futuro de la eurozona y de la UE”:

Europa será digital o no será porque el mundo ya es digital. Por eso es fundamental que la digitalización sea una prioridad para Europa. Es urgente abordar una agenda de desarrollo tecnológico fuerte en Europa para aspirar a construir un proyecto de referencia en este mundo complejo y fragmentado. La tecnología es determinante de la economía del siglo XXI. Y, por tanto, tecnología es poder. Sobre este eje estuve debatiendo con la europarlamentaria Pilar del Castillo hace un par de días:

Tenemos una oportunidad para hacer de la necesidad virtud y utilizar la recuperación como un trampolín para conquistar el futuro. Y en el caso de España, o es europea o no será.