20 de marzo de 2020
Cómo será el mundo después del coronavirus según Yuval Noah Harari en Financial Times

El escritor e historiador israelí Yuval Noah Harari explica en un artículo en el Financial Times los inquientantes escenarios posibles de futuro en función de las decisiones a corto plazo que las autoridades mundiales adopten.
“La humanidad ahora se enfrenta a una crisis global. Quizás la mayor crisis de nuestra generación. Las decisiones que las personas y los gobiernos tomen en las próximas semanas probablemente darán forma al mundo en los próximos años. Darán forma no solo a nuestros sistemas de salud, sino también a nuestra economía, política y cultura. Debemos actuar rápida y decisivamente. También debemos tener en cuenta las consecuencias a largo plazo de nuestras acciones. Al elegir entre alternativas, debemos preguntarnos no solo cómo superar la amenaza inmediata, sino también qué tipo de mundo habitaremos una vez que pase la tormenta. Sí, la tormenta pasará, la humanidad sobrevivirá, la mayoría de nosotros aún viviremos, pero habitaremos en un mundo diferente. Muchas medidas de emergencia a corto plazo se convertirán en un elemento vital”.
Según Harari, las medidas que se están adoptando en los primeros momentos se articulan en torno a dos frentes:
- Vigilancia totalitaria o empoderamiento de la ciudadanía
- Aislamiento nacionalista o solidaridad global
“Las medidas que se están adoptando actualmente se articulan en torno a dos frentes diferentes. El primero tiene que ver con las restricciones de movimiento, y aquí se trata de “decidir entre la vigilancia totalitaria y el empoderamiento de la ciudadanía”. El segundo frente se basa en las soluciones y aquí hay que optar por “el aislamiento nacionalista o la solidaridad global”.
En su texto, Harari explica que hay dos formas de frenar la pandemia:
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“Una de ellas es que el gobierno monitorice a la gente y castigue a quienes incumplen las normas”. Destaca a China como principal ejemplo de la monitorización biométrica.
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“Podemos elegir proteger nuestra salud y frenar la pandemia sin instaurar regímenes de vigilancia totalitaria, dando la fuerza a la ciudadanía. En las últimas semanas algunos de los esfuerzos más exitosos se produjeron en Corea del Sur, Singapur y Taiwán. Mientras estos países han hecho uso de aplicaciones de rastreo no han renunciado a un uso honesto y de cooperación para mantener a a la sociedad bien informada.
Para Harari, “pedirle a la gente que elija entre privacidad y salud es, de hecho, la raíz del problema. Porque esta es una elección falsa. Podemos y debemos disfrutar tanto de la privacidad como de la salud”.
Para el historiador la clave está en la confianza en la ciencia, en las autoridades públicas y en los medios: “el monitoreo centralizado y los castigos severos no son la única forma de hacer que las personas cumplan con pautas beneficiosas. Cuando a las personas se les informan los hechos científicos, y cuando las personas confían en las autoridades públicas para contarles estos hechos, los ciudadanos pueden hacer lo correcto incluso sin un Gran Hermano que vigile sobre sus hombros. Una población motivada y bien informada suele ser mucho más poderosa y efectiva que una población ignorante y vigilada”.
Lee el artículo completo en el diario inglés Financial Times: