09 de junio de 2021

Más allá del cambio climático



Republica.com

Artículo publicado en la Newsletter ESCENARIO SOSTENIBLE para LinkedIn el 31 de Mayo de 2021

En la newsletter anterior argumentaba que la Sociedad y el Planeta eran los accionistas de las empresas en el siglo XXI. De la adecuada gestión de sus intereses -cuidando y mejorando lo que nos aportan- depende nuestro futuro.

Me gustaría aportar algo de contexto para comprender mejor la necesidad de cuidar el Planeta.

En estos últimos meses hay hiperactividad normativa en materia medioambiental a nivel global pero especialmente en Europa y más concretamente en España. Durante la pandemia se decía que la emergencia sanitaria y consiguiente crisis económica iban a frenar la lucha contra el cambio climático.

Y quiero insistir:

  • es un proceso imparable

  • no debemos plantearlo como una lucha de unos contra otros por tener la razón porque no es una elección.


O ganamos todos o perdemos todos:

Para avanzar en la mejor comprensión de la situación me resultó especialmente útil el marco conceptual de los límites planetarios o fronteras planetarias (en inglés: planetary boundaries) que, según wikipedia: “evalúa el estado de 9 procesos fundamentales para la estabilidad del sistema Tierra y sugiere una serie de umbrales para estos procesos que, en caso de ser superados, pueden poner en peligro la habitabilidad del planeta


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Todas las actividades humanas se basan y dependen de recursos naturales. Y estamos abusando tanto que nuestra forma de vida está teniendo un impacto crecientemente negativo en el mundo natural distorsionando la capacidad de recuperación y de renovación natural que tiene como ecosistema.

Nada es gratis y la «tragedia de lo común» es que lo que es de todos no lo cuida nadie

Es ahora que empezamos a saber que esos recursos naturales no van a estar aquí para siempre. Y es que ahora tenemos datos, podemos medir y cuantificar, en casi todos los ámbitos. Gracias a los ecologistas por insistir tanto. Pero debe abordarse de manera sistémica e integrable en nuestra actividad y en eso aún nos queda mucho que recorrer. La diferencia es que ahora sabemos que generamos un daño que nos acabará dañando a todos y eso nos hace responsables.

Más que centrarnos en la culpa, que no es solo de quien contamina que por supuesto (todos) sino también de quien tiene que velar por lo común que es de todos (externalidades buenas y malas), centrémonos en la solución que pasa por una buena regulación que no es aquella que lo invade todo sino la que mejor funciona en beneficio de todos.

Leyes que protegen y defienden al Planeta con la máxima ambición pero con el máximo realismo para que sean eficaces y eficientes. Referencias nos permitan construir un nuevo modelo de vida que en lugar de esquilmar ayude a regenerar y cuidar el ecosistema humano.