17 de mayo de 2020
Una estrategia necesaria, por el bien de todos
Liderar es adoptar decisiones pensando en el conjunto de la sociedad, no solo unos pocos, valorando los argumentos disponibles por las partes concernidas. Desde luego criterios éticos, sociales, científicos pero sin duda económicos. Porque sin economía no hay futuro posible. Y hacerlo de forma transparente, explicando los datos objetivos, los criterios objetivos y responsable considerando un horizonte temporal razonable: no pensando solo en los próximos meses sino en los próximos años. Y liderar en tiempos difíciles, que exigen sacrificios pero también propuestas de futuro requiere conseguir consensos fuertes. Convencer y no imponer. Generar confianza desde la determinación pero también desde la humildad. Una vez oídos todos, hay que tomar decisiones en primera persona.
El viernes por la tarde tuve una clase particular con Arturo Bris, profesor de finanzas en el IMD, una de las mejores escuelas de negocios del mundo que tiene como lema “Real learning, real impact”. Le escuché en una webinar el miércoles y le pedí que compartiera con nosotros sus argumentos. Argumentos serios, con análisis y datos, con voluntad de efectivamente aprender de la realidad para provocar un impacto en nuestras vidas.
Y es que es importante pensar fuera de la caja, darse la libertad de pensar diferente a lo que nos proponen, contribuyendo a construir alternativas que creemos mejoran lo que hacemos, por el bien de todos. O si no, preguntar para que nos expliquen el porqué de lo contrario.
En este ánimo os invito a participar en esta clase particular generando debate, planteando preguntas que permitan entre todos construir una propuesta que nos ayude a avanzar juntos. Dejando la ideología a un lado, quitándonos prejuicios y falsos dilemas y por supuesto el miedo que nos está paralizando.
Hay futuro, exige sacrificios, pero menos que la certeza de que la inacción asegura la ruina económica, social y ética. Y sin economía no hay salud.
Referencias
Harvard Business Review. The Case for Reopening Economies by Sector