21 de abril de 2020

Ecosistemas de INNOVACIÓN para los desafíos del siglo XXI

Décima entrega de la serie de «Conversaciones desde el confinamiento por el COVID19» dentro del proyecto Relathia para construir comunidad que acompaña en el propósito común de #PensarSumaryActuar para construir la sociedad del siglo XXI que queremos.

Desde el convencimiento de que el día después empieza hoy, hablamos esta mañana Raúl Sánchez y yo de innovación, esa i pequeña de I+D + i que tiene que reescribirse en MAYÚSCULAS: I+ D + INNOVACIÓN a través de la generación de ecosistemas y dinamización de redes.

En la primera parte de la conversación hablamos sobre la iniciativa COVIDWarriors (ver vídeo5 amigos traen a España 40 superobots para hacer PCRs) nacida dentro de la red IP (Interesting People) fundada por Andreu Veà para resolver retos fundamentales como es el caso hoy de la lucha contra el Covid-19: Personas alrededor del mundo con propósito común. “Ante un problema busquemos la solución y no al revés”. Raúl nos cuenta cómo se gestó y cómo se ha movilizado a las empresas para convertir la idea en acción: #PensarSumaryActuar en estado puro.

Somos unos convencidos de que con la INNOVACIÓN así entendida cambiaremos el mundo. Recombinemos investigaciones y desarrollos teóricos de distintas disciplinas (polímatas que somos) para generar propuestas que empresas concretas conviertan en una solución real.

Entendemos “innovación” como todo cambio (no solo tecnológico), basado en conocimiento (no solo científico), que genera valor (no solo económico). Fundación Cotec

16’ Estamos en un momento de repensar y no desperdiciar ninguna solución, en concreto tecnológica, porque no tengamos la regulación adecuada o se salga de lo permitido. “Mejor pedir perdón que permiso”. Propuesta: incorporar en los ecosistemas de innovación perfiles adecuados (especializados en regulación o que nos conecten con redes de formulación de políticas) para que acompañen los procesos y valoren el impacto de lo que se vaya proponiendo.

35’ También debatimos sobre la arquitectura global, del papel de la ONU y del cuestionamiento de algunos de los brazos clave para el multilateralismo (OMC y ahora la OMS) y la necesidad de contar con ese marco de actuación global que ordene la solución a retos globales. Creo que un gran problema es pretender acordarlo todo entre todos. Pongámonos de acuerdo en los retos y los objetivos.

Buena noticia en mitad de la tiniebla: contamos con la Agenda 2030. (28’) Las empresas cuentan con una referencia de lo que la sociedad global valora y por tanto es una buena guía para demostrar que queremos contribuir, de verdad, a los problemas que nos acucian. Son ya muchas las empresas que explican su actividad en clave de contribución a los SDGs, otras que ya están revisando sus modelos de negocio para cumplir con los requisitos ESG que ya exigen los grandes inversores. La crisis del COVID19 nos trae la urgencia de reaccionar.

No improvisemos. Esas referencias ya están aquí en mitad del túnel, pongámonos en la tarea con la convicción de que no podemos plantear nuestras actividades de manera excluyente y en confrontación, sino viendo cómo podemos alinearnos para ese propósito común que está en la salida. El objetivo 17: creando alianzas para acelerar la agenda. El día de mañana empieza hoy.