20 de junio de 2020

Soy millennial y quiero aportar, ¿alguien me escucha?



Por Cristina Tarodo @cristinatarodo

“La recuperación del empleo destruido da la espalda a jóvenes y mujeres”, “El zarpazo económico del virus se ceba con los jóvenes: sufren uno de cada dos despidos”… Podría continuar recopilando titulares con los que nos encontramos cada mañana desde hace tiempo, pero no es mi intención quejarme, simplemente expresar mis preocupaciones y poder decir que, como mujer milliennial, me siento abandonada.

En 2018 se publicaba un estudio que señalaba que los millennials seremos más del 50% de la fuerza laboral en 2025 y redefiniremos la cultura corporativa. Ursula von der Leyen, en las Orientaciones Políticas para la Comisión Europea (2019-2024) presentada hace unos meses, afirmaba: “El futuro de Europa depende de nuestros jóvenes”. Si está claro que tanto mi generación como las siguientes somos esenciales para el futuro, ¿por qué sentimos que no se cuenta con nosotros?

Como he dicho al comienzo, no es mi intención quejarme, soy afortunada, tengo trabajo desde que terminé una carrera que pude permitirme pagar y he tenido la posibilidad de seguir formándome, pero estoy ante un futuro incierto y, desde hace unos meses, muy desesperanzador. ¿Podremos tener (todos) un futuro digno? Me lo pregunto muchas veces.

Dicen que somos unas de las generaciones mejor preparadas (los que podemos) para el empleo del futuro (social, verde y digital), pero salimos al mercado laboral en un momento de crisis económica y hemos trabajado siempre en este contexto en el que parece que tenemos que conformarnos con todo porque es lo que nos ha tocado. Está bien, el contexto es el que es, pero ¿qué tenemos que hacer entonces para cambiarlo?, ¿alguien me lo puede decir?

Estamos preparados, tenemos ganas y queremos ayudar a cambiar las cosas porque nos importa lo que pasa a nuestro alrededor y por eso buscamos que nuestro trabajo aporte a toda la sociedad. Nos preocupamos por nosotros, pero también por los demás y por nuestro entorno.

A pesar de que nos dicen que somos esenciales y estamos preparados para aportar, no puedo evitar sentir una gran frustración al ver un futuro cada vez menos esperanzador y cómo muchos de nuestros esfuerzos son en vano.

Solo son pensamientos que quería expresar por si alguien me quiere escuchar.

Referencias: