23 de abril de 2020
En busca de sentido del trabajo en un mundo tecnológico (y confinado)
Undécima entrega de la serie de «Conversaciones desde el confinamiento por el COVID19» dentro del proyecto Relathia para construir comunidad que acompaña en el propósito común de #PensarSumaryActuar para construir la sociedad del siglo XXI que queremos.
En esta ocasión hablo con Raymond Torres a quien conocí en la OCDE, en París arrancando el siglo.
Comenzamos la conversación reflexionando sobre nuestro día a día en el confinamiento y enseguida nos adentramos en el teletrabajo. No es sólo que cambiemos de escenario: de la oficina a casa (los que podemos claro), la productividad se ha disparado utilizando herramientas tecnológicas y eso demuestra que podemos trabajar bien sin presentismo, pero también valoramos otras cosas ante la necesidad de repartir nuestro tiempo en el mismo espacio (la necesidad de la desconexión).
Hablamos de muchas cosas. Raymond se preguntaba por el impacto psicológico del confinamiento. Cómo las personas, también los más mayores, nos hemos apresurado al uso de tecnologías para restablecer el vínculo social posible en este distanciamiento impuesto. Y de ahí pasamos a que el trabajo ya no es la única vía de participación en la vida económica y social.
Debatimos sobre la renta básica no solo como colchón para la crisis del COVID19 sino como amortiguador en el proceso imparable (y que se acelera) de disrupción tecnológica que nos libera de realizar determinadas tareas y nos propone otras nuevas. En estos días valoramos el cuidado de las personas por personas. Eso sí, que utilicen el máximo de herramientas y soluciones técnicas que faciliten la resolución de los problemas que nos angustian. Pero queremos encontrarnos con personas. Esta nueva realidad nos enfrenta al sentido de nuestro trabajo, de nuestra aportación a la sociedad. Los jóvenes que veo en los procesos de selección priman el propósito de su trabajo y su tiempo libre por encima de cualquier otra consideración, aunque los niveles de renta sean mínimos.
Necesitamos dar sentido a nuestra vida en el siglo XXI: ¿qué significado tiene el trabajo de las personas con la aceleración en el uso de las tecnologías? ¿a qué queremos dedicar nuestro valioso tiempo? ¿qué tipo de trabajos, tareas, compromisos dan sentido a nuestra vida? Ante desafíos enormes como los que tenemos a nivel mundial (pandemia, cambio climático…) tenemos que aplicar la tecnología que hemos sido capaces de generar en el siglo XXI pero parece necesaria la colaboración y el propósito que sin duda es lo que nos hace más humanos.
Minutaje y temas
9’ Impacto global Covid19 y respuestas asimétricas. Es fundamental diseñar políticas en función a la estructura de cada país porque nos afecta a todos, pero de manera diferente, cada uno con sus particularidades. No hay que resignarse.
10’:25” Cambio de comportamientos humanos. Estamos usando la tecnología para generar vínculos sociales. El confinamiento afecta a nuestra propia psicología. Por primera vez, como sociedad, estamos utilizando plenamente las tecnologías: videoconferencias, ciberaperitivos…. Ante lo que está pasando, la reacción de la sociedad es intentar recrear el vínculo social y esto es un elemento de esperanza. Socialmente, el ser humano, lo que necesita casi como prioritario, es el vínculo. Esa necesidad de crear comunidad y buscar el bien común.
14’:08” La crisis nos revela aquello que es esencial. Esto incluye también al trabajo. Cuando las personas no pueden acudir a su puesto de trabajo o, incluso con teletrabajo no podemos hacer todo aquello que hacíamos antes, nos damos cuenta de su valor.
15’:42” Debate sobre el futuro del trabajo. Repensar el trabajo humano. El trabajo es la principal vía de participación en sociedad. De qué manera uno aporta a la sociedad, de qué manera construye su proyecto vital a través del trabajo. El papel del trabajo cambia con la actividad económica. La tecnología es una herramienta fundamental para gestionar situaciones complejas así como para la organización de la sociedad. Hay profesiones que se valoran más ahora por su trato directo con las personas. Respecto al teletrabajo en estos momentos, vemos que, por un lado, no todo el mundo tiene conectividad y no todo el mundo tiene la formación para utilizar las herramientas pero, por otro, gracias a las plataformas tecnológicas digitales, muchas personas pueden ofrecer su trabajo. Hay un espacio muy importante todavía para el trabajo humano. Lo que tenemos que buscar es la complementariedad entre la máquina y el trabajo humano.
24’30” Debate renta básica universal
La renta básica universal como fórmula para reinsertar a personas en el mercado laboral en tanto que el trabajo es también una necesidad humana. Decía Freud que el trabajo era el vínculo entre la persona y el mundo real. Eso lo estamos viviendo en estos momentos en los que hay pérdida de trabajo, pero también hay muchas iniciativas de barrio en las que participan muchos voluntarios. Esto demuestra que necesitamos trabajar en un sentido amplio para dar sentido. Necesidad de aportación a la sociedad a través de un trabajo con propósito, sobre todo los jóvenes. Vamos hacia una forma de vida en la que valoramos el tiempo con los demás y donde el enganche con la comunidad es fundamental. Lo que hay que ver es si eso se puede hacer con trabajo o con renta básica.
30’ Debate sobre si la renta básica debe ser temporal y si es universal o solo para determinados colectivos. Partiendo de la base de mantener el vínculo entre cualquier transferencia de renta y el trabajo, necesariamente tiene que ser una renta mínima que esté disponible para cualquier persona, pero con criterios de acceso. No le llamemos universal porque la verdadera renta básica universal es la que se otorga a cualquier persona sin distinción. Esto sería costoso y cortaría el vínculo con el trabajo que consideramos deseable. Lo que no puede ser es que sea un desincentivo para trabajar. También debería analizarse en el contexto de todas las rentas transferidas por el presupuesto público en todos los niveles de la administración para simplificar y tener una sola renta mínima bien definida.
36’ Debate de renta básica unido a futuro de trabajo: Proteger a las personas y no los puestos de trabajo. En la medida en que el uso de la tecnología en todos los procesos productivos posibles y en las actividades humanas en general mejore la productividad y el uso eficiente de los recursos, no deberíamos empeñarnos en mantener puestos de trabajo (si esos van a estar mejor desarrollados por una máquina) sino que debemos proteger a las personas porque si no, impedimos, entre otras cosas, el acceso al trabajo en países donde no pueden aportar otra cosa más que su mano de obra. En España, tenemos una sociedad muy envejecida y una actividad económica muy abierta a terceros. Esto nos da una pista de por dónde podemos explorar los mejores trabajos “humanos”.
38’ El sentido del trabajo. Dar sentido al trabajo. El teletrabajo no es pasar de la oficina a casa, sino trabajar de manera diferente. El presentismo es algo poco eficiente económicamente y nefasto socialmente. Como sociedad estamos en la búsqueda de sentido. De ahí la vuelta a la filosofía, a la necesidad de hacernos las preguntas adecuados para salir de nuestras inercias. Lo que nos hace humanos es darle sentido a nuestra existencia y por lo tanto a nuestro día a día.
49’ Principal preocupación de Raymond: las reacciones de aislamiento de determinados países. Es momento de interactuar, pero reconstruyendo el multilateralismo, la convivencia entre países.
Referencias
La política económica española y el COVID-19. Funcas