25 de marzo de 2020

Eva Borreguero reflexiona en El País sobre la necesidad de no improvisar ante el futuro que se aproxima



Retrato de George Romney: Emma Hamilton en el papel de Casandra.

Como bien recuerda Eva Borreguero en su artículo de El País “El coste de la negación”, esta es una crisis anunciada hace años y en concreto vaticinada en octubre de 2019 por investigadores del Center for Strategic and International Studies que informaron de que el coronavirus sería el protagonista de la próxima epidemia global. Borreguero señala cómo, a pesar de ello, el riesgo fue negado hasta el último momento y ahora se están pagando las consecuencias. Un comportamiento típico del síndrome de Casandra.

Esta crisis constata, como bien destaca la profesora de Ciencia Política en la UCM, que movilizarse a destiempo resulta más caro que pasar por alto las señales de alarma. Y alerta de cómo la actual crisis epidemiológica es un preaviso de lo que va a ocurrir si no nos tomamos en serio el cambio climático.

Borreguero concluye su artículo afirmando que el carácter disruptivo de la naturaleza es ya un signo de nuestro tiempo y apela a la necesidad de anticiparnos y prepararnos para el futuro que se aproxima y dejar de actuar conforme al negacionismo si queremos estar preparados.

Artículo “El coste de la negación” en El País

Twitter Eva Borreguero