26 de mayo de 2022

La importancia de la “interseccionalidad»



Las desigualdades se suman y entremezclan en una infinidad de realidades complejas que desembocan en marginalidad y discriminación.

Esta idea se fundamenta en la teoría de la interseccionalidad, con la cual me topé mientras estudiaba Antropología en la universidad. Básicamente viene a demostrar que una persona no solo se identifica, y por ende es juzgada socialmente, en base a una sola categoría o etiqueta social como puede ser el género (generismo) o su edad (edadismo). La clave del análisis es que las diferentes categorías sociales en las que se identifique, y a su vez sea identificada por la sociedad, se cruzan creando experiencias únicas de opresión y discriminación.

El mejor caso práctico para entender esta teoría lo encontramos en la abogada que la acuñó por primera vez, aunque el bagaje de este pensamiento sea muy anterior. En 1989, Kimberlé Crenshaw buscaba una manera de hacer evidente la invisibilidad jurídica de las múltiples dimensiones de opresión experimentadas por las trabajadoras negras de la compañía estadounidense General Motors. Estas mujeres estaban expuestas a violencias y discriminaciones por razones tanto de raza como de género. De modo que, para visibilizar sus experiencias, Crenshaw desarrolló un sistema que recogía y analizaba categorías jurídicas concretas que hasta la fecha se habían omitido.

Nube de palabras que recoge la diversidad de categorías sociales y culturales que existen.

Recuerdo que este razonamiento me causó un gran impacto porque enseguida vi su gran potencial en todos los estudios sociales. De hecho hoy en día se habla mucho de su introducción en los estudios de empresa con el fin de promover la inclusión y la diversidad en el espacio laboral.

Pero su aplicación en el reto rural también es oportuna y necesaria.

Durante estos meses en Relathia hemos estado señalando la variedad de factores que hay que tener en cuenta en la observación de la ruralidad. Temas como:

Los cuales se entremezclan y se vuelven interdependientes sin que debamos hablar aisladamente de ellos.

En el reto rural, debemos considerar esta diversidad de categorías que caracterizan el problema rural actual desde una perspectiva combinada. Esta visión nos va a permitir proponer una posible solución de mayor impacto frente a las políticas aplicadas hasta ahora que solo las abordaban por separado sin obtener resultados satisfactorios.

De manera que mi propuesta es comenzar a aplicar la interseccionalidad en este reto rural.