13 de septiembre de 2021

Acceso a los servicios de la España rural. Los datos



El Banco de España acaba de publicar una monografía sobre “El acceso a servicios en la España rural” en la que analiza las diferencias en la accesibilidad a los servicios entre las zonas rurales y las urbanas en los países de la Unión Europea. Los resultados evidencian que nuestro país tiene una peor accesibilidad a los servicios que nuestros homólogos europeos en las áreas rurales. Las provincias predominantemente rurales en España presentan una menor disponibilidad de servicios locales que sus homólogas europeas en términos de la distancia al servicio más cercano del ciudadano medio. En concreto, el ciudadano medio ha de recorrer 12,4 km hasta el servicio local más cercano, frente a los 4,8 km, 7,6 km o 4,7 km que recorrería en las regiones rurales de Alemania, Francia o Italia, respectivamente. Esta diferencia entre España y el resto de los países de la UE no se observa, en cambio, en el caso de las áreas urbanas.

Este análisis se complementa con la comparativa para el caso español de la situación en la accesibilidad a servicios de los municipios rurales frente a los urbanos dentro de cada comunidad autónoma. La primera conclusión es que se observa un déficit significativo en la accesibilidad a los servicios de los municipios rurales respecto a los municipios urbanos. Por ejemplo, los ciudadanos de municipios rurales en España han de recorrer unos 20 km más que los ciudadanos de municipios urbanos para acceder al servicio local más cercano. Aprovecho para subrayar que este estudio ha sido posible gracias a la disponibilidad de información a nivel municipal de los indicadores utilizados en el mismo.

Es fundamental contar con bases de datos homogéneas y contrastadas para apoyar el debate sobre la situación del medio rural con la evidencia empírica.

El documento también plantea algunas consideraciones sobre políticas públicas que ilustran los posibles límites a los que se enfrentan las autoridades locales para mejorar la accesibilidad a servicios de sus ciudadanos. Entre otras, destaca los mayores costes fijos por habitante que habitualmente supone la provisión de estos servicios en los municipios más pequeños y en aquellos cuyo emplazamiento geográfico es particularmente remoto.

Por último, es destacable el recuadro dedicado a la “Accesibilidad a los servicios digitales en los municipios españoles” que se incluye en el Informe del Banco de España. Aunque la conclusión es la esperada: existe un déficit significativo en el acceso a banda ancha de las zonas rurales, lo relevante es que se analizan bases de datos novedosas para contrastarla. En concreto, en la comparativa con el resto de los países de la Unión Europea se utilizan las series de Eurostat que hacen referencia a la disponibilidad de banda ancha en las zonas urbanas y rurales. En el análisis de la situación española se dispone de la información publicada por el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación digital que permite desarrollar un análisis granular de las diferencias en el acceso a la banda ancha a nivel municipal. La autoridad supervisora nuevamente hace alusión al desafío y oportunidad al que se enfrentan las administraciones locales para ir reduciendo la brecha digital rural-urbana.

En definitiva, podemos aplaudir la cada vez mayor disponibilidad de bases de datos homogéneas y con calidad que nos permiten, tanto a los analistas como a los decisores políticos, llevar a cabo un diagnóstico de la situación de nuestra España rural que soporte las recomendaciones y las decisiones que se adopten.